Inicio / Política / Equivocado, como siempre

Equivocado, como siempre

No desperdicia el señor Gobernador Galvis la oportunidad de lucir y mostrar todos sus actos maleducados, pretenciosos, inútiles y “de niño chiquito”, que le ponen de presente frente a la comunidad, que su cargo lo ha utilizado más que todo para desquitarse o hacerle la vida imposible a las personas que a él no le gustan, o hacer imposible las juntas directivas que él preside, y rabietas porque los miembros de esas juntas no hacen lo que él quiere o propone, o sencillamente porque no puede manejar a los demás para que le aprueben sus conocidas pataletas y saltos desde una banca, banca que cada día más, cojea de una pata o de la otra, pero cojea.

Estas coloquiales palabras no están dirigidas al gobernador. Van dirigidas a la comunidad para que lo conozcan de pleno, y para que sepan que más que un gobernador, al Quindío lo dirige un cascarrabias, que igual que Petro, ignoran o se pasan la ley por encima, para hacerle creer a la gente, que los equivocados son los otros, y que cuando le reclaman, es para molestarle la vida y para “no dejar gobernar al gobernador”; pobrecito.

Estos comportamientos los ha mostrado en la junta directiva de las Empresas Públicas del Quindío, donde no “goza” de la mayoría; también en la junta directiva de la CRQ, en donde no “goza” de la mayoría”, y en muchas más juntas, en donde la doctora Lezama no le puede garantizar que le “ungirán zalemas”, incluidas aquellas reuniones donde el “rabioso” cita a los alcaldes y le “molesta tenerlos de frente” porque sabe que no tendrá su dominio.

Hay muchos actos de esa naturaleza maleducada, grosera e infantil; testimonios dan los gremios, entidades directivas académicas, y sin ir muy lejos “algunos secretarios de su despacho”, que al comentarles esta situación, dicen que “es bueno que alguien se los diga”. Parte de su familia, se ha ganado el reconocimiento social porque saben respetar, manejar protocolos y mostrar cultura, a quienes conozco y le confiero mis respetos. Pero él no respeta.

El caso de ordenar retener y no entregar el acuerdo del último nombramiento del encargo de la dirección de la CRQ, raya en el infantilismo asociada a una conducta disciplinaria, por retener documentos públicos legales de una entidad que no dirige, y por demorar y retrasar el ejercicio de la gestión y administración pública de una entidad oficial.

El gobernador está “pataletiado” porque eligieron encargado de la CRQ, al último director encargado de la CRQ, sobre quien no pesa ninguna sanción, y su nombre y apellido no debe molestar a nadie porque hasta la fecha también tiene el derecho de ser nombrado. Si es tanta la molestia, el gobernador debería utilizar los canales que le da la ley, y desde allí, reflejar todas las “molestias, piquiñas, rasquiñas, rabietas” que le produce esa elección, pero la entidad CRQ no puede dejar de laborar, porque le falta el acto administrativo que lo eligió, y que deja ver que el gobernante estaba tan impreparado para el cargo de gobernador, que sus respuestas no son jurídicas sino de una persona que debería visitar un médico para que le tome la presión, porque no ha podido soportar la presión del manejo de las entidades públicas que dirige y que preside como gobernante.

Debería también llamar a la Procuraduría y preguntar qué le pasa a los que tienen ese tipo de conductas, que impiden el normal funcionamiento de las entidades públicas.

El Código General Disciplinario, (Ley 1952 de 2019 / Ley 2094 de 2021), dice que un gobernador no puede retener documentos de una entidad pública de manera arbitraria. Retener documentos oficiales, ocultarlos o sustraerlos configura una falta disciplinaria y, potencialmente, un delito penal.   

La retención de documentos solo es legítima, bajo una orden escrita y motivada de una autoridad competente (Fiscalía, Procuraduría o Juez) en el marco de una investigación.

AHH, casi se me olvida. Mientras Juan Miguel Galvis ha estado de gobernador, no le han faltado problemas en el Plan de Alimentación Escolar, con la Contraloría respirándole en la nuca. El alcalde de Calarcá Juan Sebastián Ramos ya presentó a la Gobernación su primera protesta del PAE, y las protestas por el estadio invadido, y las protestas por el puente de San Nicolás, y las protestas por el puente La Sonora, y muchas otras más.

Y los habitantes y autoridades de Filandia llevan dos años seguidos escuchando al gobernador prometiendo arreglar la vía que de Cruces conduce hasta Filandia, pero el resultado final ya se conoce; nada de nada.

Ahh, y verdad que hay un teleférico pendiente en la Posada Alemana, y pendiente la construcción de un aeropuerto de carga para Armenia, según su programa de gobierno.

Volvamos a la realidad; mentiras, rabietas, pataletas, piquiñas, rasquiñas, y bancas sin patas, y retención de actas. Gobierno y seriedad, no se conocen; y la Procuraduría tampoco.    

Fuentes: Código único disciplinario, CRQ, Alcaldía Calarcá y boletines gobernación).

Hoy estamos con Ana Gabriel.

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *