Inicio / Locales / Con más mentiras, engañan a Calarcá y otros municipios

Con más mentiras, engañan a Calarcá y otros municipios

Muchas veces hemos escrito en este medio y en estas notas, el inmenso problema que tiene el municipio de Calarcá con el gobernador actual, Juan Miguel Galvis por la falta de respaldo y respeto a las obras de crecimiento para la Villa del Cacique. Para él, los calarqueños valen nada, de lo contrario los respetaría en sus aspiraciones. Lo lamentable es que personas que no viven en Calarcá, pero que tienen intereses económicos, le hacen las campañas políticas pagadas en Calarcá, y de ahí sus inmerecidos votos de respaldo, y nos preguntamos, respaldo a qué ??.

Ahora tenemos un nuevo problema, problema que debemos citar.

Con motivo de la declaratoria el 25 de junio de 2011 por la UNESCO de 51 poblaciones incluidas en el llamado “Paisaje cultural cafetero”, Calarcá vio la oportunidad de hacer una renovación urbanística que contemplara el paisaje más allá de los sentidos, con el amor propio de un cafetero y lo que rodea la razón de su existir.

La UNESCO es la organización de las Naciones Unidas para la educación, la ciencia y la cultura, organismo especializado de las Naciones Unidas, creado el 16 de noviembre de 1945 y cuya misión es “contribuir a la consolidación de la paz, la erradicación de la pobreza, el desarrollo sostenible y el diálogo intercultural mediante la educación, las ciencias, la cultura, la comunicación y la información”. Por esa misma razón, la UNESCO, cuando proyectó la protección del Paisaje cultural Cafetero para 51 municipios, entre ellos Calarcá, “conjugó elementos naturales, económicos y culturales con un alto grado de homogeneidad en la región, y que constituye un caso excepcional en el mundo. En este paisaje se combinan el esfuerzo humano, familiar y generacional de los caficultores con el acompañamiento permanente de su institucionalidad.” (Tomado de páginas de la UNESCO).

Para lograr esa renovación urbana antedicha, Jorge Humberto Guevara, promotor cultural calarqueño con reconocimiento nacional, visitó a los gobernadores, primero Sandra Paola Hurtado y después Roberto Jairo Jaramillo, quienes se interesaron en su momento cambiando un sitio deprimido y socialmente ocupado por consumidores de alucinógenos, promoviendo un lugar con unas casas y locales para apoyar el turismo y el paisaje cultural cafetero. En esas conversaciones, Jorge Humberto planteó el tema a los arquitectos de la alcaldía de Calarcá, Joaquín Caicedo Mora y Santiago Ayala, y estos dijeron que la mejor expresión y la mayor significación que se le podía dar a Calarcá, es que “es una ciudad construida sobre letras”, y esa frase sirvió para proponer hacer el maravilloso “centro de interpretación del paisaje cultural cafetero”, único entre los 51 municipios de la declaratoria, y cumpliendo así el requisito de la UNESCO para darle sempiterno respaldo a esa declaratoria y a Calarcá. Con Roberto Jairo Jaramillo Cárdenas, gobernador nacido en Calarcá, y quien en su mandato trató de muy mala manera a Calarcá y a los calarqueños, decidió a instancias de Jorge Humberto, hacerle ese regalazo al municipio con recursos oficiales de regalías y con recursos también firmados por Balsero, el alcalde municipal. 

Pues ese regalazo de Roberto Jairo Jaramillo, hoy, 29 de abril, sigue detenido por la gobernación de Juan Miguel Galvis, quien le ha hecho creer a los calarqueños y quindianos que ya está listo, y que ya lo entregó. Paja.

Precisamente por eso, por pregonar lo que no es cierto, el periodista Darío Fernando Patiño, calarqueño, con bien ganado prestigio nacional, envió un derecho de petición preguntando “cuando van a entregar a la comunidad la obra “ciudad sobre letras”, que bien define los sentimientos de los calarqueños.

Y hace esa pregunta, porque han aplazado la entrega cuatro veces según consta en actas del realizador del proyecto. El realizador es la empresa “Proyecta”, de la gobernación, la misma que dirigió Pablo César Herrera Correa, quien confesó hechos de conducta penal desde esos despachos, conocidos nacionalmente con el remoquete de “las marionetas”, recordando el nombre de Mario Castaño, senador que en vida influyó electoralmente para hacer elegir gobernador a Roberto Jairo Jaramillo. El derecho de petición no ha sido contestado, pero la Procuraduría ya tiene la copia.  

Darío Fernando es un consagrado periodista que alcanzó poderosos niveles nacionales, con relaciones profesionales de alto vuelo internacional con las más grandes cadenas radiales y televisivas del mundo. Eso no lo saben en la gobernación; de saberlo, lo habrían llamado al despacho de la gobernación, le habrían explicado todo, y le habrían pedido el favor de hacer una entrevista nacional e internacional para el gobernador, hablando de la entrega. Pero muchos creen que todos somos tan inútiles y tan regularcitos como el gobernador.

Por cierto, a propósito de inútiles, sería bueno preguntarle a la gobernación como va el tema de la “denuncia” por la entrega, esa sí, hecha por un secretario de despacho de una camioneta Toyota de propiedad de la gobernación, a un prestamista, para garantizar el secretario el pago de una deuda personal. El gobernador dijo que denunció. Él debería estar acosando por los resultados, pues en los “audios conocidos”, mencionan su nombre.

Pero a propósito de aplazamientos, si Darío Fernando pregunta al alcalde de Filandia por reparación y construcción de la desbaratada vía Cruces a Filandia que es de propiedad de la gobernación, el alcalde Pareja le dirá que “el comienzo de esa construcción” ha sido aplazada cuatro veces, según palabras del mismo gobernador, que ha dicho cuatro veces “que tiene la plata para comenzar el arreglo de esa vía”, pero todavía no comienza. Así se maneja la parroquia.

Pero el tema era el derecho de petición, para que informen de “cuando será la entrega de la obra “Calarcá, ciudad sobre letras”. Ah, y preguntar al gobernador Galvis cuando devolverá el estadio a los calarqueños, estadio que él sabe fue apropiado por 17 años de manera ilegal y fraudulenta, y que no lo ha devuelto solo para mortificar a los habitantes de la villa del Cacique.

Por Jota Domínguez Giraldo (lanotadejota.com)

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *