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El engaño electoral de los peajes

El 23 de mayo de este año, hace apenas 45 días, publiqué en este espacio (Web: lanotadejota.com) y con el mismo título, sobre el engaño electoral que Petro estaba fraguando para poner a los incautos a votar a favor de Cepeda, con una mentira bien cocinada que tiene que ver con la rebaja de los precios de los peajes en el sector de Filandia, que llaman peaje de Circasia.

Gustavo Petro, presidente de la República, había decidido según él, comprar los peajes hasta el mes de febrero de 2027, fecha en que deben entregar los peajes quienes los están manejando, administrando y cobrando, para que la gente no tuviera que pagar peajes tan caros, sobre todo en el eje cafetero, y rebajar hasta la mayor posibilidad el valor de los mismos, mientras usted pasaba por Caldas, Risaralda y Quindío.

Y para el Quindío prometió llevarlo hasta el precio de 700 pesos para aquellos habitantes de Filandia y Salento que tuviesen que trasladarse permanentemente entre el Quindío y Risaralda y de allá para acá.

Y todo el mundo calientico; vinieron los de la ANI (agencia nacional de Infraestructura), levantaron actas de compromiso y solamente faltaba la firma del presidente porque únicamente pagarían 700 pesos y el gobierno Petro asumía el resto del dinero, es decir, que si el peaje costaba 20.700, los usuarios pagaban 700 pesos y el gobierno pondría 20.000 pesos restantes. Total, pidieron que la gente se inscribiera en los municipios de Filandia y Salento, llevaran la lista de los posibles beneficiarios, acordaran los modos para exonerar ese pago, y listo.

Todo eso antes de elecciones.

Y después de elecciones firmaron que eso sería así, que solamente pagarían 700 pesos, pero resulta que ahora el gobierno dice que no tiene plata para hacer ese negocio de los peajes, que no tiene plata para asumir esos peajes, y dejó a los habitantes del Quindío “mirando para el páramo”, engañados por pendejos, por creerle a los gobiernos mentirosos y sin capacidad de pago y sin la seriedad de asumir esos compromisos.

Días antes, el gobierno de Petro mandó a decir que no tenía plata para terminar la vía La María a María Cristina, de la cual Roberto Jairo y su hijo Pablo habían dicho cuatro años atrás que esa plata estaba lista para construir la doble calzada, y Petro también dijo que no tenía plata para terminar el aeropuerto y que no tenía plata para la doble calzada Calarcá – La Paila, y que no tenía plata para la doble calzada Calarcá – Cartago.

Todas esas mentiras de Petro se cayeron con las declaraciones de la nueva ministra del Transporte, Elsa Noguera, de Barranquilla, quien se posesionará el 7 d agosto próximo, la cual manifestó que no había plata para que el gobierno asumiera el pago de los peajes de los particulares que transitan por la vía a Pereira y a los peajes de Risaralda y Caldas, y que definitivamente va a tener que ser a través de una concesión.

La ministra designada por Abelardo De La Espriella, Elsa Noguera, detalló en entrevista con la FM  de RCN que le toca al nuevo gobierno, “recuperar la confianza”.

En medio de las dudas que dejó el rechazo de la IP Conexión Centro que buscaba dar continuidad al proyecto Autopistas del Café, la ministra Noguera, confirmó que el nuevo Gobierno apostará por una segunda fase en la concesión, debido a que creen que definitivamente Invías no tiene plata para hacerse cargo del corredor vial del eje cafetero.

“El Invías tiene totalmente deteriorado 40% de las vías principales del país porque no tiene recursos para atenderlas. Tuvimos ocho puentes que se derribaron y hay algunos que ni siquiera han podido recuperarse o rehacerse y tienen a las comunidades desconectadas. Eso ocurre porque Invías no tiene presupuesto; por eso la opción de las concesiones y cobrando peajes es la salida”, detalló Noguera.

La ministra entrante explicó que el corredor vial Armenia–Pereira–Manizales es una de la vías más importantes a nivel nacional y resulta clave para impulsar el turismo de ese territorio, por lo cual “tenemos que garantizar que ese mantenimiento se siga haciendo y, desafortunadamente, no lo podemos hacer a través del Invías”.

En cuanto a la resolución con la cual el Ministerio de Transporte del Gobierno de turno estableció tarifas diferencias para los peajes del corredor, Noguera se mostró en contra de la medida y afirmó que, en la siguiente administración, no tomarán decisiones “populistas que le dejen problemas a las comunidades”.

“Los peajes, en algunas oportunidades, se han podido rebajar, pero es porque se consigue una fuente de financiación. En este caso, no se han obtenido esos recursos y, cuando eso pasa, se sacrifica el mantenimiento y las vías no se mantienen”, dijo Noguera.

Con respecto a la posible implementación del cobro de la tarifa de peaje para las motos, la ministra designada recalcó que estos vehículos son esenciales para el país porque muchos colombianos las utilizan para movilizarse. Sin embargo, aseguró que “el presidente electo ha dicho en campaña, y seguramente lo va a sostener, que no colocará peajes para motos en las vías”.

A su vez, precisó que el nuevo Gobierno tiene como prioridad la construcción de vías terciarias como eje fundamental para la reducción de costos logísticos en centros de acopio y para que los productos agrícolas puedan ser más competitivos en precio. “Lo primero es recuperar la confianza y garantizar reglas de juego; pero también el contratista y concesionario debe cumplir con lo que le toca”, agregó.

La ministra entrante recalcó que algunas de las preocupaciones que ha dejado el proceso de empalme se relacionan con el aumento de las reclamaciones hechas por concesionarios a la ANI, pues “hace cuatro años, teníamos reclamaciones por $9 billones y hoy estas ascienden a $18 billones; es decir, el doble. Eso genera todas las alertas porque, si condenan a la Nación, es dinero que dejaríamos de ver invertido en vías terciarias”.

A esto se suma una falta de ejecución en la construcción de vías terciarias y el incremento en los paros y cierres viales, sobre todo por cuenta de los transportadores.

“Ahora tenemos que restablecer la confianza, que es el activo más valioso del sector transporte, para que lleguen los inversionistas, para tener iniciativas privadas que puedan avanzar, sobre todo en una situación fiscal tan estrecha”, concluyó Noguera. (Publicado en el diario La República, Bogotá).

En síntesis, se acabó la expectativa de los habitantes de Filandia, Salento y alrededores, de poder tener peajes a 700 pesos, y se le creció como siempre la mentira al gobierno de Petro, que como ha sido su costumbre, calienta a la gente para invitarla a hacer paros, para mentirle a Colombia y para seguir ilusionando a todos aquellos que creyeron que el cambio ha llegado, lo cual es verdad; desde el 7 de agosto será el cambio.

Pero el peaje no rebajará a 700 pesos, salvo que las comunidades de Filandia, Salento y Circasia se pongan de acuerdo para pedirle al nuevo gobierno que si va a entregar las vías en concesión, acuerde con los gobernantes o alcaldes de estos municipios unos valores diferenciales y la gente vecina a la concesión obtenga algún beneficio. De resto pa´don Ernesto y para nadie más.  

Se recuerda que la concesión que está manejada por la empresa llamada “Autopistas del Café”, vence su contrato en febrero de 2027, y en adelante habrá nueva administración para que cubra los 256 kilómetros entre Caldas, Risaralda y Quindío. 

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