.- “Yo no escucho lo que dice la gente; solo observo lo que hace. El comportamiento nunca miente”. (Winston Churchill).
.- ELECCIONES PARA DEFENDER LA DEMOCRACIA.
.- TENEMOS SEGUNDA VUELTA EN ELECCIONES PRESIDENCIALES.
Los resultados oficiales indican que Abelardo de la Espriella obtuvo 10.361.413 votos, equivalentes al 43,74%, mientras que Iván Cepeda alcanzó 9.688.245, es decir, Abelardo aventajó a Cepeda por 673.168 sufragios. En el tercer lugar se ubicó Paloma Valencia con 1.639.668 votos, lo que representó el 6,92% de la votación nacional.
Esta primera vuelta presidencial, dejó definido el panorama de la contienda por la Casa de Nariño para el período 2026-2030, entre el derechista Abelardo De la Espriella, y el de izquierda Iván Cepeda.
Ninguno de los 13 aspirantes alcanzó la mayoría absoluta (mitad más uno de todos los votos válidos), por lo que los colombianos deberán regresar a las urnas el domingo 21 de junio para elegir entre De la Espriella y Cepeda, y el que obtenga un voto más que el otro, será el presidente.
La jornada electoral dejó un mapa político definido en buena parte del territorio nacional, con departamentos que mostraron una clara inclinación hacia una u otra candidatura.
ABELARDO GANADOR.
Abelardo de la Espriella logró consolidar una amplia presencia electoral en departamentos del centro del país, los Llanos Orientales y el Eje Cafetero.
En Antioquia Abelardo consiguió 1.723.406 votos, mientras que Cepeda obtuvo 805.652 votos, y Paloma Valencia 294.322 votos. Sergio Fajardo sacó 225.072 votos.
En Medellín, Abelardo sacó 676.358 votos; Cepeda 300.729; Fajardo 105.609; Paloma 101.941.
Abelardo ganó en Arauca con 50.613 votos y el 51,28% de participación a su favor; se impuso igualmente en Boyacá, con 337.768 votos, así como en Caldas, donde alcanzó 218.852 sufragios.
En Caquetá ganó con 81.783 votos; en Casanare consiguió uno de sus mejores resultados al llegar a 134.114 votos, que representaron el 61,25% de la votación departamental.
De la Espriella también ganó en Guaviare, Huila, Meta, Quindío, Risaralda, Santander y Tolima. En Huila obtuvo 297.613 votos; mientras que en Meta alcanzó 280.090 sufragios; en Santander logró una de sus votaciones más importantes al sumar 684.563 votos.
Casanare fue el departamento donde Abelardo de la Espriella registró uno de sus porcentajes más altos, con el 61,25 % de los votos, consolidándose como una de las regiones de mayor respaldo para su candidatura.
CEPEDA, SEGUNDO.
Iván Cepeda se impuso en los departamentos de la Costa Caribe, el Pacífico y algunos departamentos de la Amazonía y la Orinoquía. En Amazonas, obtuvo 13.954 votos; también ganó en Atlántico, donde alcanzó 549.193 sufragios. En Bogotá Cepeda consiguió 1.706.249 votos.
En la región Caribe obtuvo además victorias en Bolívar, Cesar, Córdoba, La Guajira, Magdalena y Sucre. En Córdoba, Cepeda alcanzó 391.880 votos, equivalentes al 55,55% de los sufragios del departamento.
El candidato también se impuso en Chocó, Guainía, Putumayo, San Andrés y Providencia, Valle del Cauca, Vaupés y Vichada. En Vaupés consiguió el 75,52% de los votos, y en Putumayo, obtuvo el 71,36% de los sufragios contabilizados.
En Guainía alcanzó el 56,44% de la votación departamental, mientras que en La Guajira registró el 55,29%. En San Andrés y Providencia obtuvo 7.936 votos, equivalentes al 44,08%.
Los resultados de la primera vuelta reflejaron una distribución territorial diferenciada entre los dos aspirantes que disputarán la Presidencia de la República en la segunda vuelta. Con este panorama territorial y una diferencia de 673.168 votos a favor de Abelardo, Colombia entra en una nueva etapa con miras a la elección definitiva del próximo jefe de Estado.
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EN EL EXTRANJERO, ABELARDO GANÓ EN LA SUMA, A TODOS.
Así votaron en el extranjero por los candidatos a la presidencia:
Abelardo de la Espriella: 318.331 votos, que representan un 54,37%.
Iván Cepeda Castro: 166.649 votos, que representan un 28,46%.
Paloma Valencia: 54.275 votos, que representan un 9,27%.
Sergio Fajardo: 31.453, que representan un 5,37%.
Claudia López: 6.248 votos, que representan un 1,06%.
Santiago Botero: 2.316 votos, que representan un 0,39%.
Sondra Macollins: 352 votos, que representan un 0,06%.
Miguel Uribe Londoño: 344 votos, que representan un 0,05%.
Mauricio Lizcano: 321 votos, que representan un 0,05%.
Luis Gilberto Murillo (renunció a su candidatura): 251, que representan un 0,04%.
Roy Barreras: 171 votos, que representan un 0,02%.
Carlos Caicedo (que renunció a su candidatura): 171, que representan un 0,02%.
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EL VOTO EN BLANCO LE GANÓ A NUEVE CANDIDATOS.
Desde el año 1990, el voto en blanco está reconocido como una opción válida en Colombia, surgido de la reforma constitucional de ese año. Esta alternativa se incorporó a través del Acto Legislativo 01 de 1989 y quedó formalmente establecida en la Constitución Política promulgada el 4 de julio de 1991. El artículo 258 de la carta magna estipula que el voto en blanco es “una expresión política de disentimiento, abstención o inconformidad con los candidatos o listas presentados en una elección”.
De los nueve derrotados por el voto en blanco, ocho tuvieron menos de la mitad que tuvo está opción al final; además, solo Claudia López y Santiago Botero superaron los 100.000 votos.
Los ciudadanos se alejaron de las campañas pequeñas, siete aspirantes no superaron la barrera de los 100.000 votos
En las elecciones presidenciales de este año, los colombianos tuvieron la opción de elegir entre 13 candidatos que durante varios meses se dedicaron a recorrer el país para presentar sus planes de gobierno.
A pesar de ello, en los comicios de esta semana, 31 de mayo, se registró algo poco habitual, el voto en blanco (con más de 400.000 votos) derrotó a gran parte de los que tenían la intención de llegar a la Casa de Nariño.
Entre los derrotados por el voto en blanco están: Gustavo Matamoros, Luis Gilberto Murillo, Roy Barreras, Carlos Caicedo, Sondra Macollins, Miguel Uribe Londoño y Mauricio Lizcano.
Algo que sorprendió durante la jornada es que el voto en blanco superó el umbral de Claudia López, exalcaldesa de Bogotá que no logró ubicarse entre los candidatos más votados del país.
La reglamentación específica se consolidó con la Ley 403 de 1997, la cual determinó que todas las tarjetas electorales deben incluir la casilla correspondiente al voto en blanco. Desde entonces, los ciudadanos han podido marcar esta opción en comicios presidenciales, legislativos, regionales y municipales, así como en consultas populares y referendos.
El voto en blanco tiene un efecto particular en Colombia. Si en una elección para corporaciones públicas, gobernaciones, alcaldías o presidencia ningún candidato obtiene la mayoría absoluta y la opción de voto en blanco reúne la mayor cantidad de votos válidos, se debe repetir la elección con nuevos candidatos. Esta regla busca garantizar que la ciudadanía pueda expresar abiertamente su inconformidad frente a las alternativas propuestas, generando una nueva convocatoria en caso de que el rechazo sea mayoritario.
El voto en blanco representa una herramienta de participación política que permite manifestar desacuerdo sin recurrir a la abstención y cuenta con respaldo legal en todos los procesos electorales del país desde la década de 1990.
Habrá segunda vuelta en Colombia
Luego del escrutinio se confirmó que la presidencia será ocupada por el ganador de la segunda vuelta electoral, que se registrará el 21 de junio con Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda como candidatos.
La sorpresa de la jornada fue que el abogado superó las expectativas y superó a los demás aspirantes; sin embargo, no superó el umbral de más del 50% para ser el nuevo mandatario nacional.
Otro aspecto que sorprendió fue la baja cantidad de votos que tuvo Paloma Valencia, que en las encuestas de intención de voto registraba como una de las posibles ganadoras y al final quedó relegada con menos del 10% de los votos.
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SOBRE LOS SÍMBOLOS PATRIOS.
Desde la campaña de la izquierda que coordina el candidato Iván Cepeda, están diciendo que la camiseta de la selección colombiana de fútbol está siendo indebidamente utilizada en la campaña de Abelardo de La Espriella y por sus militantes seguidores, que porque la camiseta es un símbolo nacional y que la ley prohíbe la utilización de los símbolos patrios en temas políticos.
Eso es cierto. La ley prohíbe la utilización de los sí,bolos patrios, pero la camiseta de fútbol no es un símbolo nacional, según la ley 12 de 1984.
Según esta ley los símbolos patrios son tres: La bandera, el escudo y el himno.
La Federación Colombiana de Fútbol es titular exclusivo de los derechos sobre los símbolos de la Selección Colombia. Puede restringir el uso de la camiseta en campañas políticas, ya que se trata de un bien protegido bajo propiedad industrial y derecho marcario. Sin embargo, en la práctica, las sanciones recaen en los casos de explotación comercial o aprovechamiento de reputación ajena, y es poco probable que la federación emprenda acciones legales individuales contra cada uno de los ciudadanos que la usen solo para expresar afinidad o participar en procesos democráticos.
“Tanto la marca, como el nombre y el logo son protegidos por la Federación Colombiana de Fútbol ante las instituciones, tanto en Colombia como fuera del país, pero para la comercialización y la explotación de sus logos, símbolos y diferentes signos distintivos”.
Es un imposible, que le prohíban a todos los colombianos, uno por uno, el uso de la camiseta para ir a votar”.
Los derechos sobre los símbolos de la Selección Colombia pertenecen exclusivamente a la Federación Colombiana de Fútbol y que la decisión sobre su uso recae únicamente en la institución. “No podemos desconocer que la Federación Colombiana de Fútbol es el titular de los derechos… es quien debe definir si se puede utilizar o no”, dijeron desde la Federación de Fútbol.
Abogados consultados por la utilización de la camiseta que representa a la selección Colombia de Fútbol, dijeron que es complicado prohibir de manera efectiva el uso individual de la camiseta por parte de cada ciudadano, siempre que no exista aprovechamiento comercial o vinculación directa con publicidad política.
Dicen que lo aconsejable es evitar el uso de estos signos distintivos en contextos políticos, pues puede inducir confusión, confrontación o sugerir una falsa autorización de la federación. “Lo más sano es que no se utilicen estos signos distintivos por dos razones: uno, porque son signos debidamente protegidos. Y segundo, porque puede generar confrontación o distorsión en el electorado respecto a una supuesta autorización”, remarcaron.
Pero en la Federación olvidan que la camiseta hace parte de una vestimenta que cualquier colombiano puede usarla cualquier día, a cualquier hora, en la iglesia o en una piscina, en el carro o en la calle, así sea el día de elecciones, y no se puede prohibir por una razón; porque no la está usando para fines comerciales, y aunque se la ponga un día de elecciones, tampoco tiene afán político, porque su idea es que sea Colombia la que triunfe, sin decirle a nadie que no la puede usar.
Los guerrilleros disidentes usan los colores de la bandera colombiana en sus brazos, y hasta ahora, nadie les ha dicho que no pueden hacerlo.
Lo que está prohibido es hacer uso de los símbolos patrios en cualquier acontecimiento por fuera de las actividades protocolarias nacionales. En este caso, el de los seguidores de Abelardo, y el de los guerrilleros, no tienen esa connotación protocolaria especial.
Fuentes: (Diarios impresos colombianos y extranjeros, internet, web, Registraduría, comunicaciones campañas).
Jota Domínguez Giraldo
Web: lanotadejota.com







