El Deportes Quindío, equipo profesional de fútbol de segunda división, afiliado a un grupo llamado la División mayor del fútbol colombiano, DIMAYOR, en un partido entretenido y con ganas de ganar, le ganó al Deportes Tolima, uno de los equipos de mayor crecimiento deportivo y administrativo en Colombia. La noticia no es cualquier cosa, es de suma importancia para los hinchas cafeteros, que son muchos y muy pacientes porque llevan muchos años esperando que este Deportes Quindío, clasifique a la primera división donde juegan Santa Fe, Millonarios, Deportivo Cali, América, Nacional, el poderoso Medellín, y otros.
La noche del 28 de julio de 2026, el Quindío jugó en Armenia pudo ganarle al Deportes Tolima, y de paso clasificar a octavos de final de la Copa Colombia. Debe decirse que el árbitro pitó a favor del Quindío una pena máxima que no existió, en contra del Deportes Tolima, pero el partido se ganó.
Quindío pudo ganar porque, 1). No estaba disputando clasificación para ascender; 2). No arriesgaba subir a la primera división donde al dueño Ángel le saldría todo más costoso incluyendo jugadores con mayores salarios; 3). Ascender le genera pagar primas que no paga en segunda división; 4). A don Ángel le tocaría traer refuerzos para no hacer el ridículo en primera división; 5). Difícilmente vendería jugadores pues los necesitaría en la primera división si es que desea hacer una buena campaña y mantenerse allí. Por eso ganó Quindío, porque si sigue esa racha de buenos partidos en la Copa Colombia, no asciende a la primera división, y ahí puede ganar sin problemas de ascenso. Se les notó el sacrificio a esos muchachos jugadores.
El premio mayor para el equipo que gane este torneo de la Copa Colombia, es asistir a un evento internacional llamado “Copa Suramericana”, pero si el Quindío fuera el campeón de la Copa Colombia no podría asistir a este evento porque ese evento es para equipos de primera división, y el Quindío está en segunda división; dicho de otra manera, si el Quindío llega a la final de este campeonato, imaginen ustedes qué pasará ya que no puede ser campeón, y la única manera de no ser campeón en la final es perdiendo el partido, cosa a la que está acostumbrado el señor Ángel.
Otro sacrificio bien grande y que me llegó al alma, fue una valla llevada por aficionados al estadio que dice “LA VOZ DEL AGUANTE”, expresión dolorosa de hinchas que sufren y aguantan viendo a su equipo más en las malas que en las buenas, porque don Hernando nunca ha estado “en las malas”, porque por muy mal que le vaya, tiene utilidades de la Dimayor y con la venta de uno o dos jugadores, cuadro caja, cuadra el año, y le queda para nochebuena.
Esos aficionados aguantan todo, incluyendo los pésimos resultados de los cuadrangulares donde el Deportes Quindío define su paso a la primera división, definición que ya sabemos cómo queda definida. Pero en esta ocasión de la Copa Colombia, Quindío no tiene riesgos de ascender a la primera división y eso debe tener contento a don Ángel, que ve cómo gana su equipo de segunda a equipos de primera, sin arriesgar a ascender lo que le resultaría carísimo y costoso.
“LA VOZ DEL AGUANTE”, supongo, es un conjunto de muchachos ilusos, que tienen por pasión no al equipo de fútbol sino a su tierra, esa que les vio nacer, crecer y superar el infortunio social. Para ellos, todo mi respeto por darnos lecciones de fervor y lealtad por las cosas de su tierra. Un abrazo largo para ellos. Y que ojalá ese aguante termine con buenas noticias para ellos.








